Reflexión 90: ¿Por qué me gustan los lunes?

¡Por fin es lunes!… es lo que pienso nada más levantarme el día que empieza la semana, cuando parece que la mayoría de la gente piensa “uf, otra vez lunes” aferrándose a las sábanas y mirando de reojo al despertador, como si el pobre tuviera la culpa de sonar a la hora que se le ha dicho que tenía que sonar y lo hiciera para fastidiar.

Supongo que el hecho de no usar despertador tiene mucho que ver con despertar de buen humor. Recuerdo que, cuando lo ponía, me molestaba bastante el ruido ensordecedor que, además, siempre pillaba en lo mejor del sueño y me obligaba a salir de él sin saber cómo terminaba la historia y me arrancaba de una bofetada del mundo del limbo nocturno para echarme de una patada de la cama y recordarme mis obligaciones. Pero el despertador era odioso, fuera lunes o viernes.

Con despertador o sin él, los lunes me han gustado casi siempre (exceptuando la época entre los 15 y los 20 cuando parecía que la vida no tenía sentido más allá del fin de semana). Y es que las cosas son del color del cristal con que se miran y claro, nos han hecho creer que los lunes hay que mirarlos con cristal oscuro pero, ¿por qué no mirarlos desde otra perspectiva?

Los lunes nos abren la semana. Nos dan paso a 7 días llenos de oportunidades para crecer, para aprender, para emocionarnos, para descubrirnos, para cambiar aquello que no nos gusta y encontrar lo que nos apasiona. Son el día perfecto para planificar las acciones del resto de la semana, el día indicado para soñar cómo va a ser la semana que queremos y cómo vamos a vivirla. Sí, ya sé… algun@s dirán que hay que madrugar para ir a un trabajo que no nos gusta después de haber pasado dos días de locura y desenfreno o de sofá, manta y estado contemplativo y claro, ¿a quién le gusta volver a las aburridas obligaciones?

Pues ahí está la gracia de los lunes… Es el día que amanece gritando: ¡¡Eh, tú, levántate de la cama y sal a comerte el mundo!! A pesar de tu trabajo, a pesar de tu jefe, a pesar de las obligaciones, a pesar de la rutina, el lunes se convierte en tu aliado y amanece sonriente para darte la bienvenida a una nueva semana, quien sabe si la semana que va a cambiar el resto de tu vida… Todo es cuestión de actitud y de cambiar la forma de ver las cosas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s