Reflexión 87: ¿Dónde está la felicidad?

foto felicidad

Cada día entiendo menos el mundo. Y es que con esto de las redes sociales todos tenemos un altavoz para decir lo que pensamos (y hasta lo que no pensamos) y que nos oiga el resto del mundo y claro, me empapo cada día de opiniones, quejas, comentarios, discusiones y hasta sentencias de gentes de aquí y de allá, inmersos cada uno en su propia realidad que muchas veces nada tiene que ver con la mía y a veces pienso… “Pero, ¿qué le pasa a la gente?”. Unos se pasan la vida quejándose de los políticos, otros se quejan de los que quieren ser independientes, los que quieren ser independientes se quejan de los que no les dejan irse, algunos solo lloran en voz alta (todo el día) y se quejan hasta de que salga el sol por la mañana y solo algunos pocos utilizan el altavoz para mandar mensajes positivos, sin que falten aquellos que lo critiquen por querer aparentar “buenrollismo”. (Es que el buenrollismo parece que no está bien visto)

Ya sé que el panorama está muy mal y todo eso pero, en serio, creo que estamos perdiendo el norte y hasta un poco el sur. Total, que en este mar de dudas que me provoca tanto grito a la deriva, decido aclararme preguntando. Así que lanzo una encuesta con algunas preguntas sobre cosas que te hacen feliz y a ver qué pasa.

Y los resultados no han dejado de sorprenderme…

Según se extrae de las respuestas obtenidas, parece que la gente sí que se ha enterado que en esto de la felicidad, poco tienen que ver los políticos, los buenrollistas, los independentismos o la meteorología. Y es que la mayoría de participantes valoran las cosas que no tienen valor  material por encima del dinero, del reconocimiento, de un puesto directivo o de un coche y esto, la verdad, ya me deja mucho más tranquila; aunque todavía se le da importancia a aspectos externos, creo que la encuesta deja claro que hay una conciencia de responsabilidad personal, o sea, que eso de que la felicidad está en uno mismo es cierto y lo sabemos.

Así que ahora, no sé si estoy con más dudas que antes porque digo yo… si tenemos claro que la felicidad está en nosotros mismos, ¿por qué no somos felices? Y es que solo un pequeñísimo % ha contestado “no necesito nada para ser feliz” así que deduzco que si todavía no somos felices es, básicamente, porque estamos tan ocupados en otras cosas que  no tenemos tiempo de ocuparnos de nosotros mismos, pero el día que tengamos tiempo y nos ocupemos… ese día vamos a flipar de tanta felicidad que destilaremos.

Total, que también tengo claro que las personas que han tenido a bien participar en la encuesta, son personas de base generosa y eso ya es un paso. Estoy casi convencida (aunque no puedo demostrarlo) que la mayoría de los que han contestado no son de los que tienen en Facebook como muro de las lamentaciones. Sea como sea su muro, GRACIAS a todos los que me han regalado dos minutos de su tiempo en participar y agradecimiento especial a los que además, lo han compartido para que llegara a más personas. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

¿Más conclusiones? Sí, en mi cabeza muchas… pero mejor que cada uno saque las suyas. Aquí tienes el informe de resultados y si te apetece, puedes dejar un comentario con tus reflexiones (compartir reflexiones está bien, aprendemos todos. No pretendo generar debate ni pretendo discutir con nadie sobre las reflexiones expuestas, cada uno tiene su visión y las conclusiones que cada uno saque no son ciertas ni erróneas, solo son sus propias conclusiones)

 

Una vez más… Gracias.

 

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2 comentarios

  1. Buen trabajo!
    Mi felicidad reside en el Prado de la Calma, un lugar en el que reina el equilibrio y la armonia, condiciones que no requieren de lo material. Como llegar? No es sencillo porque aunque el camino esta marcado hay que fijarse bien y el problema de los humanos es que nos perdemos por las ramas! Hay que potenciar los 5 sentidos y hacer caso al sentido comun (intuicion/voz del corazon) ellos son los que guian nuestras emociones y nos permiten avanzar hacia ese Prado de la Calma pero para acceder hay una puerta que solo se abrira si utilizas la llave correcta: la de la maduracion emocional. Susan, eso es lo que se ha de trabajar, buen camino!

    • Totalmente de acuerdo en lo de “nos perdemos por las ramas”. Desde mi experiencia coincido contigo en que lo que hay que trabajar está dentro de uno mismo y cada uno debe encontrar las herramientas que más le ayuden a desarrollar ese trabajo interno. Mientras sigamos buscando la felicidad “en las ramas” y no cuidemos “las raíces” iremos de árbol en árbol cargándonos el bosque. Gracias Yolanda!!

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